¿Sabías que en invierno también podemos perder peso?
Al contrario de lo que se piensa, el invierno puede favorecer la baja de peso si nos programamos de manera adecuada. A pesar de las pocas horas de luz y el frío que nos invitan a movernos menos y comer más, podemos darle una vuelta al invierno e iniciar un cambio que nos lleve a un verano en forma y no tener que hacer dietas extremas o de moda al iniciar la temporada estival.
Entre los factores que nos pueden ayudar a iniciar un plan de baja de peso está el que el frío nos lleva a tener menos vida social, también es más fácil comer cosas calientes como sopas o cremas de verduras, este tipo de alimentos nos aportan muchos nutrientes y pocas calorías. También solemos tomar más infusiones lo que produce saciedad y nos mantiene hidratados.
Para iniciar un plan de baja de peso invernal debemos mantener ciertos hábitos saludables como:
-Mantener una rutina de alimentación y consumir las cuatro comidas diarias, acompañadas de una o dos colaciones. (de ser posible salir de la casa con todo lo que necesitemos comer hasta volver)
– Beber agua o infusiones para mantenerse hidratado. Es importante consumir líquidos en invierno, ya que ayuda a evitar la retención de líquidos y permite una buena circulación de la sangre, que es presionada por el uso de calefacción y ropas ajustadas. A ello se puede sumar el consumo de sopas bajas en sodio, cremas y guisos, que son alimentos cálidos y que nos ayudan a aumentar nuestra temperatura corporal y producen una sensación de saciedad con baja carga calórica.
-A la hora del almuerzo, incluir ensaladas, de preferencia verdes, tortillas o budines de verduras, Evitar el consumo excesivo de choclo, arvejas y habas, que son consideradas como carbohidratos.
-Si la elección de nuestro plato de fondo contiene elementos altos en carbohidratos comer en plato pequeño y acompañar de verduras abundantes, preferir de postre algo más liviano, como fruta o jalea.
-Evitar consumir pan durante el almuerzo, ya que esto aumenta el número de calorías en forma de carbohidratos que se consume.
-En momentos de ansiedad, es preferible consumir colaciones bajas en calorías como jaleas, fruta, yogurts descremados o chocolate amargo (una porción pequeña).
-No dejar de hacer deporte. La actividad física suele reducirse durante estos meses por el frío, pero existen actividades complementarias que no requieren salir de casa, como subir y bajar escaleras, bailar, realizar abdominales, etc. Se recomienda realizar ejercicio 3 veces a la semana por 30 minutos como mínimo. Además, podemos aprovechar que en invierno los gimnasios están más vacíos y son más baratos
La verdad es que si es más fácil o más difícil bajar de peso en invierno o verano solo depende de nosotros y de si tenemos la motivación y las ganas de comer mejor y mantenernos activos.
EL MOMENTO ES CUANDO NOSOTROS LO DECIDIMOS!!!