Hoy una amiga lo mencionó y encontré que era el termino mas acertado para describir este período en el que estamos, atrapados en una rutina monótona y sin estímulos que se repite día a día, en la que sin hacer mucho o haciendo siempre lo mismo nos vamos quedando sin energía. La falta de luz y de contacto humano diverso nos lleva al desanimo y muchas veces tendemos a buscar estímulos en la comida, por esto creo que es muy importante distribuir nuestras horas y dividir el día en tiempos para trabajo, ejercicio, comidas, pasatiempos, descanso y ocio. También es importante levantarnos temprano, variar los espacios en los que desarrollamos nuestras actividades, y exponernos a la luz natural todo lo que podamos ya que esto nos ayudará a regular mejor el ciclo sueño vigilia, tener adecuados niveles de vitamina D y mejorar nuestro estado anímico para poder manejar la ansiedad durante el encierro.